Y le pedimos al amor -que, siendo deseo, es hambre de comunión, hambre de caer y morir tanto como de renacer- que nos dé un pedazo de vida verdadera, de muerte verdadera. No le pedimos la felicidad, ni el reposo, sino un instante, sólo un instante, de vida plena, en el que se fundan los contrarios y vida y muerte, tiempo y eternidad, pacten»
pasatela bonito..!!
q estes bien..!!
abrazos..!